Como traumatólogo, muchas veces escucho a los pacientes decir “me duele la cadera”, cuando en realidad se están refiriendo de otra parte del cuerpo. Y no es su culpa, en la escuela nunca nos enseñan dónde está exactamente, y culturalmente hemos crecido con la idea de que la cadera y pelvis son lo mismo.
La realidad es que no son iguales. Cada uno tiene su función y ubicación distinta dentro de nuestra anatomía, y entenderlo es clave para saber de qué hablamos cuando surge una lesión o un dolor.
Pelvis
Es el conjunto de huesos que une el tronco con las piernas. Está formada por los huesos ilíacos (derecho e izquierdo), el sacro y el cóccix. La pelvis es toda la estructura ósea.
- Sostiene el peso del cuerpo al estar de pie o sentado.
- Protege órganos vitales como vejiga, recto y, en mujeres, el útero y ovarios.
- Sirve como punto de unión para músculos y ligamentos que controlan piernas y espalda baja.

Cadera
Es la unión entre el fémur (hueso del muslo) y el acetábulo (cavidad de la pelvis). Es una articulación esférica que permite mover la pierna hacia adelante, atrás y hacia los lados.
- Permite caminar, correr, sentarse y girar.
- Transfiere el peso del tronco hacia las piernas.
- Proporciona estabilidad mientras nos movemos.

Acetábulo
Es una cavidad en la pelvis, con forma de media esfera, donde encaja la cabeza del fémur.
- Funciona como el receptáculo que sostiene la cabeza femoral.
- Distribuye las cargas para evitar desgaste rápido.
- Está recubierto de cartílago para que el movimiento sea suave y sin fricción.

Si sientes dolor en la zona “de la cadera”, no siempre significa que el problema esté en la articulación; podría ser la pelvis, la columna o incluso un músculo.